OBLIGACIONES DE FORMACIÓN EN SEGUROS

El Real Decreto 764/2010,  de 11 de junio y la Resolución de Formación de 18 de febrero  de 2011 de la DGSFP establecieron  los requisitos y principios básicos de los programas de formación para los mediadores de seguros, corredores de reaseguros y personas que participen directamente en la mediación de los seguros y reaseguros. Incluye tres grupos de requisitos:

GRUPO A: Exige 500 horas lectivas en 8 módulos diferentes para agentes vinculados, corredores de seguros y reaseguros, la mitad de las personas de la dirección de las personas jurídicas de agentes vinculados, operadores de bancaseguros vinculados, corredores de seguros y reaseguros y las personas que ejerzan la dirección técnica de todos ellos.

GRUPO B: Exige 200 horas lectivas en 2 módulos (un programa general sobre conocimientos de seguros y otro sobre conocimientos de los ramos en los que el alumno  el va a operar) para agentes exclusivos personas física; auxiliares asesores personas físicas; la mitad de la dirección de agentes exclusivos personas jurídicas, de los auxiliares asesores personas jurídicas y de los operadores de bancaseguros exclusivos y todos los que ejerzan la dirección técnica de ellos; personas en las redes de operadores de bancaseguros y empleados de auxiliares asesores y de  mediadores que tengan funciones de asistencia a los clientes y participen directamente en la mediación.

GRUPO C: Exige 50 horas en un módulo de nociones básicas de seguro, aplicaciones informáticas, marketing y normas de protección del consumidor para auxiliares externos de mediadores, empleados de mediadores que desempeñen funciones de captación de clientes o tramitación administrativa, sin prestar asesoramiento ni asistencia a clientes.

En todos los casos, se exigen diversas actividades de formación continua. La Resolución facilita la convalidación y reducción de módulos en función de la formación y experiencia previa.

Las Compañías de Seguros un año para publicar la rentabilidad esperada en Vida

El Gobierno ha regulado el cálculo de la rentabilidad esperada de las operaciones de seguro de Vida, a través de una Orden Ministerial de Economía y Competitividad, que busca “garantizar una regulación más transparente y eficaz de los mercados de seguros”, y mejorar “la protección de los ahorradores y tomadores de seguros al facilitar a los inversores un elemento de comparación”.

La rentabilidad esperada de la operación de seguro es “el tipo de interés anual que iguala los valores actuales de las prestaciones esperadas que se puedan percibir en la operación por todos los conceptos y los pagos esperados de prima”. Este concepto se calculará considerando únicamente el período al que afecte la garantía. Pero la aseguradora deberá indicar expresamente el período para el que se calcula, y el período residual en el que no existe garantía o ésta sea mínima. Deberán incluirse en la información sobre la rentabilidad esperada “las primas futuras y las prestaciones derivadas de dichas primas futuras”.

Las compañías de seguros tienen 1 año de plazo para informar de la rentabilidad esperada de la operación, considerando todos los costes, en aquellas modalidades de seguro de Vida en las que el tomador no asuma el riesgo de la inversión (como sí sucede en los Unit Linked). La norma no regirá para los contratos temporales que incluyan únicamente prestaciones en caso de fallecimiento o invalidez u otras garantías complementarias de riesgo, ni para las rentas vitalicias y temporales sin contraseguro.