El primer seguro de automóvil de la Historia.

Si bien el automóvil se inventó en Alemania, no fue en este país donde surgió el primer seguro de turismos, sino en los ya despuntantes Estados Unidos de América, el 1 de febrero de 1898.

Según el U.S. Census Bureau, el primer tomador de una póliza fue el doctor Truman J. Martin, con domicilio en Buffalo (Nueva York), pagando 12,25 dólares de prima por el seguro de su automóvil con una cobertura de hasta 5.000 dólares. El coche del doctor Truman no estaba asegurado, como es normal hoy en día, frente a colisiones con otros turismos, sino frente a colisiones con los 18 millones de carruajes y jinetes existentes en EE.UU en ese momento (tan sólo había 4.000 coches entonces en todo EE.UU).

El seguro se centraba en los daños a terceros que se pudiesen causar en caso de accidente de tráfico contra otros vehículos, siendo sus coberturas muy limitadas, por ejemplo no tenían demasiado en cuenta el mobiliario urbano, o incluso los peatones…

Los carruajes de caballos ya disponían de algo muy similar a los actuales seguros de coches desde 1821, ya que por ejemplo en Francia, el entonces Prefecto de París ideó un sistema de fondos comunes con aportaciones de todos los cocheros que cubrían los posibles daños a terceros causados por los carruajes.

En España, por ejemplo, hubo que esperar hasta 1912 para poder ver la primera normativa de seguros privados y no fue hasta la década de 1930 cuando en Reino Unido se introdujo un primer experimento de seguro de automóvil obligatorio, extendiéndose a partir de entonces por todo el mundo.