Reclamación en nuestro establecimiento hostelero

En verano la hostería en España vive su mejor momento, se factura en algunas zonas hasta el 90% de la facturación anual, teniendo en cuenta los negocios – actividades que son sólo de temporada, y también aumentan, estadísticamente el número de reclamaciones que sufren los establecimientos de hosteleria.

Si un cliente plantea una queja, de cualquier tipo, el primer consejo y básico para la buena resolución es hablar y hablar, sin otro objetivo que el de conocer la preocupación/motivo de queja y conocer con qué acción por nuestra parte el cliente se daría por satisfecho y darsela, siempre y cuando no suponga una perdida exagerada, debemos dar la razón y hacer caso a la persona que se queja, evitaremos perdidas de  tiempo innecesarias.

Si el cliente insiste, debemos presentarle la hoja de reclamaciones, que la rellene, y entregarle copia sellada o firmada, no pasa nada, siempre con tranquilidad.

En el caso de que la reclamación llegase a mayores, es decir, que el cliente llevase esa hoja de reclamación a la OMIC u organismo pertinente o que interpusiese denuncia, debemos informar a nuestra Compañía de Seguros lo antes posible, y si tenemos contratado en el seguro “defensa jurídica” nos servirá de mucho. Además debemos tener la tranquilidad de que la Responsabilidad civil de actividad y/o productos también cubrirá posibles indemnizaciones. Llegados hasta el extremo final, dejarse aconsejar por el abogado de la -compañía, es lo mejor, pensando que será la compañía la que pagará si el juicio “sale mal”, por lo que ese abogado pondrá todo de su parte para realizar una buena defensa de nuestros intereses, que son los suyos.

Ajuar mercantil en hosteleria

Para asegurar correctamente en el contenido asegurado del seguro de hosteleria se ha de incluir el ajuar mercantil, y lo que la compañía entiende por esto es:

Conjunto formado por los bienes, necesarios  y propios de la Actividad, situados en el interior del Establecimiento Hostelero que se detallan a continuación:

a) El mobiliario y material de oficina.
b) Las herramientas, útiles y enseres propios de la actividad mercantil.
c) Modelos y muestrarios.
d) Objetos promocionales y de publicidad.
e) La maquinaria, los ordenadores y los equipos electrónicos propios y necesarios para desarrollar la Actividad descrita en Condiciones Particulares.
f) Las cámaras frigoríficas, incluidas las de obra, arcones, islasy elementos similares de conservación.
g) Los viveros de mantenimiento de peces y/o moluscos.
h) Los vehículos a motor en propiedad del Asegurado, mientras se hallen en reposo, siempre y cuando se haya pactado expresamente en Condiciones Particulares.
i) Las instalaciones no fijas, aunque se hallen fijadas a los elementos constructivos del Continente, con las salvedades indicadas en la definición de Edificio.
j) Los cristales, espejos, lámparas, objetos de adorno y elementos de decoración no fijos.