Los bajos tipos de interés frenarán el desarrollo de los nuevos Planes 5

El sector asegurador ha mostrado una vez más su decepción con la reforma fiscal aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy en lo que se refiere a la previsión social complementaria y el ahorro a largo plazo: “Más que una reforma, ha habido en muchos aspectos recortes, como en el tema de los límites a las aportaciones”, según ha asegurado Luis Miguel Ávalos, director del Área de Seguros Personales y Asesoría Fiscal de Unespa, en la jornada técnica ‘Novedades en materia fiscal para la actividad aseguradora’ organizada por Fundación Mapfre y Seaida. A su juicio, el principal fallo de la reforma es no haber hecho nada para incentivar el ahorro en el ámbito empresarial y “sin incentivos y en crisis, es muy complicado el desarrollo de la previsión social en la empresa”.

Pero más allá del desarrollo de este 2º pilar, Luis Miguel Ávalos considera que, en general, el legislador no ha hecho nada por fomentar el ahorro complementario a las pensiones públicas: “Queda una reforma de todos los esquemas de previsión social, que son los que junto a las Rentas Vitalicias deberían estar fomentados”. Con la vista puesta ya en las próximas elecciones comenta que “habrá que esperar a la siguiente legislatura y volver a reflexionar sobre este esquema”.

Entre lo poco que se ha hecho, y que es positivo, destaca la introducción de la posibilidad de transformar el patrimonio en Renta Vitalicia. Considera que este nuevo producto tiene un beneficio fiscal “muy potente” al permitir que los incrementos patrimoniales que se transformen en Rentas Vitalicias estén exentos de tributación, “hablamos de miles de euros en incentivos fiscales frente a los cientos de euros que pueden representar los nuevos Planes de Pensiones a Largo Plazo (Planes 5)”. No obstante, se queja de que al deber tener ese ahorro la calificación de ganancia patrimonial se deja fuera al seguro (no, por ejemplo, a los fondos de inversión): “Esperemos que se corrija este efecto”.

Respecto a los mencionados Planes 5, que pueden ser instrumentalizados a través de seguros (SIALP) o depósitos (CIALP), afirma que todavía no se conoce el impacto, aunque reconoce que la actual situación de tipos de interés en mínimos no favorece su desarrollo: “El ahorrador ahora prefiere productos con mayor garantía y más condicionados por la evolución de los mercados”. No obstante, explica que el 50% del ahorro de los españoles está en depósitos, que no tienen beneficios fiscales, por lo que, por lógica, parte de ellos se van a movilizar al nuevo producto. La cosa cambia en materia de seguros de Vida. El director del área de Seguros Personales y Asesoría Fiscal de Unespa no cree que se vaya a producir un traspaso hacia el nuevo producto, sino que a él irá nuevo ahorro; “el desarrollo de este producto será lento”.

Pese a todo, no considera que la reforma haya beneficiado a la banca frente al sector asegurador: “La reforma no ha beneficiado a nadie; pero es curioso que no se conozca al padre de los Planes 5. La idea no ha partido ni del sector asegurador ni de los bancos”. También ha destacado que, en cualquier caso, “el sector asegurador, aunque no en volumen, sale reforzado en cuanto a filosofía de ahorro-previsión”, en referencia a que con los Planes 5 el legislador reconoce al seguro como un instrumento de ahorro tradicional.