Indemnizaciones por incencio forestal

Vamos a aclarar el tema de indemnizaciones en caso de daños ocasionados por un incencio forestal. Lo primero que hay que saber es que no están dentro de los denominados como Riesgos Extraodinarios que cubre el Consorcio de Seguros a todo aquel que tenga contratada una póliza de seguro en cualquier Compañía.

Independientemente de que se trate de un incendio intencionado o natural (rayo) debemos leer con detenimiento la póliza de seguro, leer exclusiones y si el seguro está bien contratado los daños serán asumidos por la Compañía.

Si no se tiene contratado un seguro no se tendrá derecho a indemnización alguna, salvo que el Gobierno por Real Decreto acuerde algún tipo de ayuda. Cuando es así siempre existen quejas por la cantidad indemnizada, pero para ser serios hay que admitir que no se tiene seguro por lo que no se paga al consorcio de seguros. En estos casos siempre queda, si hay un causante intencionado detenido repercutir daños judicialmente al culpable.

Como apunte existe la posibilidad que aunque como dijimos los incendios no quedan cubiertos por el Consorcio, puean pasar a estarlo, para ello el evento debe ser calificado por el Gobierno español como «catástrofe o calamidad nacional», siendo este supuesto algo que nunca se ha producido en la historia del Consorcio, a pesar de las grandes pérdidas ocasionadas por algunos eventos catastróficos.

La inestabilidad climática provoca daños en 695.000 hectáreas

La situación de sequía ha afectado hasta el momento a más de 385.000 hectáreas de cultivos asegurados, prácticamente en su totalidad – 384.150 hectáreas- corresponden a cultivos herbáceos. Castilla-La Mancha es la comunidad más afectada, con cerca de 153.800 hectáreas con sequía.

Las previsiones apuntan a que el ejercicio podría terminar con una superficie asegurada afectada por este riesgo de entre 450.000 y 500.000 hectáreas.

Por otro lado, y como ya ocurriera en 2014, desde el inicio de la pasada primavera se han venido reiterando fuertes tormentas de pedrisco que, en total, hasta el momento y según los partes de siniestro recibidos, han causado daños en cerca de 170.000 hectáreas de cultivos asegurados. De nuevo las producciones más afectadas fueron las de cultivos herbáceos, con más de 107.500 hectáreas con siniestro y uva de vino, con una superficie dañada de casi 33.700 hectáreas.